Cómo calcular la fecha probable del parto

Cómo calcular la fecha del parto

Los seres humanos sentimos una curiosa atracción por la idea de preparar la llegada de acontecimientos importantes. Una boda, una graduación, reuniones familiares,… No son pocas las situaciones que provocan en nosotros la idea de querer tenerlo todo listo y preparado de la mejor manera posible para cuando llegue el momento. Pero ¿qué sucede cuándo hablamos de situaciones como un parto?

En estos casos la fecha del ‘evento’ no es fija ni se puede programar con demasiada antelación,… ¿o sí? Quizás sea cierto eso de que no podemos conocer la fecha y hora del parto con meses de antelación, pero también está comprobado que podemos identificar algunos síntomas y variables para contar con una estimación lo más aproximada posible.

Fecha de parto

Los expertos se atreven a estimar un tiempo medio de la duración de la gestación. Dicen las cifras que desde la ovulación hasta el día de nacimiento pasan de media 268 días. ¿El problema? Que estamos hablando de un cálculo medio, y eso es lo mismo que decir que una buena parte de las mujeres tardarán más días (o menos) en dar a luz a su bebé.

Esto tampoco debe desanimarnos, ya hemos hablado de que saber la fecha del nacimiento con total precisión no es posible y mucho menos con 1 o 2 meses de antelación. De hecho, yo me atrevo a pensar que incluso conocer ese dato a la perfección no sería algo demasiado positivo, y que casi le restaría magia a esa etapa tan bonita de la vida como es el embarazo.

Lo que sí podemos hacer es estimar una posible fecha de nacimiento, que nos permita tener una gran cantidad de cosas preparadas para la llegada de un nuevo inquilino a nuestro hogar. La duración media de la gestación mencionada debe complementarse con 37 días de variación positiva o negativa, tal y como indican los expertos. ¿Te parece un abanico demasiado amplio? Sigue leyendo y descubrirás como acotarlo.

Fecha probable de parto

Lo normal en el embarazo es que cuando confirmes tu estado y visites al especialista, sea éste quien te proporcione un calendario de embarazo con todos los detalles y eventos importantes a tener en cuenta. Aún así, si eres de las impacientes o simplemente quieres conocer la información para acudir lo mejor preparada a la consulta, a continuación te indico cómo se calcula la fecha probable de parto.

Existen varios métodos, aunque todos ellos tienen el mismo punto de partida en común: el primer día de tu última menstruación. La idea de contabilizar a partir de esta fecha se basa en que estamos ante un síntoma externo fácilmente identificable, pero también es importante el hecho de que será fácilmente recordado por la futura mamá.

Bueno, pues una vez identificada la fecha del primer día de la última menstruación, puedes optar por sumarle 280 días (40 semanas) o por aplicar la conocida como Regla de Nagele. Ésta última consiste en restarle tres meses a la fecha original y, posteriormente, sumarle 7 días.

Es probable que alguna os hayáis detenido en este momento a realizar los cálculos. Normalmente el resultado debería ser el mismo en ambos casos, aunque pueden aparecer diferencias en función de si los meses tienen 28, 30 o 31 días. Probablemente este sea un buen momento para incidir en que la fecha probable de parto es solo una fecha orientativa, y ni siquiera se debe tener en cuenta un único día.

Normalmente los profesionales la utilizan para determinar lo que a mi me gusta llamar ‘epicentro’, que es el día resultado de realizar las operaciones anteriores. Una vez determinado ese día, lo óptimo es colocarlo en el medio de un período abanico de 7 días. Y finalmente esa semana es la que deberemos tener en cuenta como fecha probable de parto.

Margen de error y embarazo

Conocidos los métodos para acotar la fecha de nacimiento del bebé, también es interesante conocer las estadísticas. Dicen los números que únicamente el 4 por ciento de las embarazadas dan a luz en la fecha probable de parto, mientras que en el 70 por ciento de las ocasiones el nacimiento se produce en los 10 días cercanos a esa fecha. Unas probabilidades interesantes, pero que aún dejan un 30 por ciento fuera de plazo.

Si queremos aumentar las probabilidades de acertar, podemos tener en cuenta que el 90 por ciento de los nacimientos se producen entre la semana 38 y 42, aunque también es cierto que aquí ya estamos acotando prácticamente un mes entero. Y finalmente también debemos añadir a la ecuación los nacimientos de embarazos que solo alcanzan los 7 y 8 meses.

En definitiva, si queremos jugar a adivinar o acotar la fecha en la que daremos a luz lo tenemos fácil. La mayoría de probabilidades apuntarán hacia uno de los 10 días en torno a la fecha probable de parto. No obstante, nunca deberemos olvidarnos de que las posibilidades de que seamos la excepción a la regla no son, en este caso, reducidas.

Síntomas del parto

Y ahora que ya sabemos cuándo podemos esperar la llegada de nuestro bebé, parece una buena idea repasar cuáles serán los síntomas del parto que experimentaremos y que servirán de aviso de que el momento del parto se aproxima. En estos momentos debes prestarle mucha atención a tu cuerpo, ya que se encargará de dar las señales necesarias.

El síntoma más evidente de que el momento del parto ha llegado es romper aguas. El saco amniótico suele romperse debido al efecto de las contracciones y, normalmente, cuando el cuello del útero se ha dilatado alrededor de 5 centímetros. El momento de romper aguas es conocido por todos, aunque quizás sea uno de los síntomas que más tarde se manifiestan y cuya presencia significa parto inminente.

Previamente al momento de romper aguas la mamá embarazada va a experimentar las temidas contracciones. Hay que diferenciar dos tipos, las no dolorosas y las dolorosas. Las primeras empiezan a producirse a partir de la semana 36 de embarazo, son bastante irregulares y suelen notarse por un ligero endurecimiento de la tripa. Las segundas son más notorias y causan un dolor que avisa de la llegada del nacimiento.

El último síntoma del parto a tener en cuenta es la expulsión del conocido como tapón mucoso. La llegada de este momento se aprecia por la expulsión de una sustancia densa y gelatinosa de color marrón sanguinolento. Aunque muchos lo consideran un síntoma que se manifiesta inmediatamente previo al parto, lo cierto es que la expulsión del tapón puede llegar a producirse incluso días antes de dar a luz.

Depresión post parto

Siempre me ha parecido justo identificar el embarazo como una de las experiencias vitales que más influyen en una persona. Puede que esta etapa vital no implique viajar a lugares perdidos ni conocer otras culturas diferentes a la propia, pero afrontar un embarazo supone experimentar grandes cambios en tu cuerpo y, finalmente, conocerte a ti misma de una manera más profunda y diferente.

Probablemente motivado por todo ello, una vez finalizado el momento de dar a luz puede aparecer la depresión post parto. Esta fase no es más que un período en el que la mujer se siente sin demasiadas fuerzas y/o ganas para realizar vida normal y llevar a cabo las acciones del cuidado mínimo personal. Es una fase más y no debemos darle mayor importancia, siempre que no se prolongue demasiado en el tiempo.

En cualquier caso, ya sabéis que yo siempre os recomiendo apoyaros lo máximo posible en los especialistas, que para algo se han formado y que además cuentan con la experiencia de haber seguido de cerca de otras mamás y embarazos. Contar con el consejo de un especialista será sinónimo de afrontar las etapas del embarazo con mayor confianza y con una red de seguridad ante los posibles problemas.